martes, 26 de enero de 2010

Fight club.

  1. La primera regla del Club de la Lucha es: Nadie habla sobre el Club de la Lucha.
  2. La segunda regla del Club de la Lucha es: Ningún miembro habla sobre el club de la Lucha.
  3. La tercera regla del Club de la Lucha es: La pelea termina cuando uno de los contendientes grita "basta", desfallece o hace una señal.
  4. La cuarta regla del Club de la Lucha es: Solo dos hombres por pelea.
  5. La quinta regla del Club de la Lucha es: Solo una pelea cada vez.
  6. La sexta regla del Club de la Lucha es: Se peleará sin camisa y sin zapatos.
  7. La séptima regla del Club de la Lucha es: Cada pelea durará el tiempo que sea necesario.
  8. La octava regla del Club de la Lucha es: Si esta es tu primera noche en El Club de la Lucha... TIENES que pelear.

MAYHEM, MISCHIEF, SOAP, CAOS

"Cuando se padece de insomnio nada parece real. Las cosas se distancian. Todo parece la copia de una copia de otra copia."
"Cuando tienes insomnio nunca estás del todo dormido ni despierto del todo"
"Corrí... corrí hasta que mis músculos ardían y mis venas bombeaban ácido de batería, y luego... seguí corriendo."
"El tocar fondo no es un retiro de un fin de semana, no es un maldito seminario. Deja de intentar controlarlo todo y liberate de una vez. Liberate".

Esta noche se merece otra ronda

BABY!!! DID YOU FORGET TO TAKE YOUR MEDS?¿?¿¿?


Si intentas comprender mis noches de desvelo...dejalo...



Disculpad mi osadia

domingo, 24 de enero de 2010

Quede constancia

Hoy he podido confirmar que Astaroth, mi maravilloso compañero está LOCO, aún más de lo que podría haber imaginado. No es una persona normal. Tengan cuidado con él. No me preguntéis cómo me he dado cuenta. Lo descubréis tarde o temprano


Sólo quería dejar constancia.


:)

Instantes q marcan un antes... Y un para siempre

Decidimos arriesgarnos. Optamos por vivir. Escogimos un momento, no uno especial, ni uno de esos transcurridos en un lugar histórico. Tampoco uno elegante ni uno de una fecha memorable. Simplemente elegimos el momento siguiente a decidir saltar el acantilado. Si la cuerda no tenía un lazo suficientemente fuerte para sujetarnos a ambos no importaba demasiado. El salto estaba decidido. Nos arriesgamos, contamos hasta tres y tomamos impulso, alto, muy alto, hasta tocar el cielo con las manos, para poder utilizar las nubes a modo de suelo. Ése era el momento. Uno cualquiera, normal para el resto del mundo. Un momento insignificante que nosotros convertimos en el más importante de nuestras vidas. Hicimos de una suma simple una ecuación, de un segundo cualquiera un instante inolvidable, de un silencio absoluto el comienzo de una banda sonora. Elegimos el momento y creamos una eternidad. Cuánto durara ésta… bueno, ni podíamos ni queríamos saberlo. De eso trata un poco esto de arriesgarse, de preferir la seguridad de lo incierto.

Y es que, al fin y al cabo, cada momento se compone de cien instantes. Cada instante se forma por una mirada. Cada mirada lleva incluida un millón de palabras nunca pronunciadas, que se agolpan para no salir jamás porque ninguna es capaz de resumir los mil sentimientos que te recorren en ese lapso de tiempo en que el mundo se detiene a tu alrededor. Y todos esos detalles ocurridos en apenas unos segundos que no parecen tener fin marcan un antes… y un para siempre.


Para siempre es demasiado....

Un miedo más duro..... Más real.....

Solíamos jugar a la pelota.
La plaza de la iglesia se encontraba
unos dos metros sobre aquellos huertos,
al lado de los cuales había un zapatero.
Cuando a veces caía la pelota
alguno de nosotros se descolgaba rápido.
Si antes la alcanzaba el zapatero
con su cuchilla la rajaba.

No sé cual era el cuello que cortaba
en aquella pelota de goma de unos niños.
Me daba miedo: un miedo que no era
ya el de los cuentos o del cuarto oscuro.
Era un miedo más duro. Más real.
Más como cuando tú te ibas con otro,
o cuando nuestra hija se murió.


Joan Margarit - El Zapatero

sábado, 23 de enero de 2010

vida plácida,rápida y ácida,vida suicida y dividida,nociva y lunática

"Cuando la llama de un fuego se apaga todo es oscuro, el abrió los ojos siendo ya tarde, solo vio muros. Fueron tiempos duros, nada en los bolsillos, sin amigos. Justo castigo para aquel que juega con cuchillos. Para ella fue tan sencillo someterlo al completo olvido, para el fue tan utópico recuperar lo perdido. Endebles castillos de falsas esperanzas derruidos. Campos sembrados con sueños a ceniza reducidos. Sumido en la depresión que provoca la soledad, ella con frialdad paseaba con otros por la ciudad. Sin ella el creyó no ser útil y busco la huida fácil. Aquella noche en aquel puente, su frágil mente decidió un paso afrente dio diciendo así a sus problemas adiós. Ninguna de ellas concedió nada por este peregrino, ninguna cedió lo mínimo por alterar su destino. "

EL CHICO CON INSOMNIO QUE DA VUELTAS EN SU HABITACION (4:05 am)